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La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

El ICO rechaza a un 30,4% de las pymes, mientras casi un 75% tiene problemas con los pagos

El 30,8 % de las pymes afectadas por la crisis del coronavirus que solicitan un crédito con el aval público del ICO para mejorar su liquidez no reciben el visto bueno a dicha financiación, según un estudio realizado por la plataforma La Neurona, que advierte además de retrasos en los cobros.

Hasta la fecha, dos de cada tres pequeñas y medianas empresas (el 66,3 %) ya han solicitado estos créditos, sostiene el barómetro “Acceso de las pymes a la financiación ICO Avales por el covid-19”, que advierte de que el 74,4 % de las sociedades con operaciones concedidas afirman que, aunque las tienen firmadas, no han recibido los fondos en sus cuentas.

La investigación, realizada entre más de 10.000 empresas, retrata la “asfixiante situación de liquidez” del tejido empresarial español, como muestra que cerca del 78 % de las pymes reconozca tener necesidades de financiación a corto plazo a raíz de la emergencia sanitaria.

En concreto, el 29 % necesita circulante de manera inmediata, y el 44 % antes de un mes.

Por tramos de cuantías, el 26,6 % de las empresas solicitan menos de 100.000 euros; un 16,3 %, entre 100.000 y 250.000 euros, y la mayoría, el 55,1 %, más de 250.000 euros.

El consejero delegado de La Neurona, Miguel Ángel Robles, insiste en que la supervivencia de muchas pymes y, por ende, el mantenimiento del empleo dependen “de la capacidad del sistema financiero y del propio ICO de agilizar la concesión de estos fondos”.

En su opinión, de seguir rechazando las solicitudes se corre el riesgo de que “casi un tercio de nuestro tejido pyme pueda desaparecer en los próximos meses por falta de liquidez”.

El barómetro establece un elenco de aspectos que determinan el modo en el que fluyen estos préstamos avalados por el Estado, como es la “falta de interlocución” de las pymes en materia de financiación y su escasa práctica a la hora de solicitarla.

Asimismo, la banca “está priorizando la concesión de operaciones en función de sus propios intereses”, de modo que aquellas empresas con una “importante deuda a corto plazo” con las entidades y que se hayan visto perjudicadas por la pandemia “han sido las que más posibilidades han tenido en la agilidad y respuesta” de esta línea.

El impacto de la crisis también se ha traducido en una “falta de capacidad del ICO en revisar operaciones ante la avalancha de solicitudes”, añade el estudio, que no obstante sostiene que “no hay evidencia” de que se estén vinculando otros productos, como los seguros de vida, que en la práctica supondría encarecer esta financiación.