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España no es país para turistas

Gema González

Como en muchas otras ocasiones, se nos han adelantado y cuando nos hemos dado cuenta, reaccionamos tarde y mal. Este sábado pasado, en otra enésima rueda de prensa del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, anunciaba que su Ejecutivo tiene planes para que, una vez superado el estado de alarma, la temporada turística en España no sea una auténtica catástrofe por la crisis del Covid-19.

Y esos planes pasan porque en julio ya empecemos a recibir a viajeros extranjeros, unas semanas más tarde de que esos mismos turistas sean bien recibidos en lugares como Italia o Grecia en apenas unos días, a primeros del mes de junio.

Nuevo intento “a la desesperada” de recuperar uno de los motores principales de la economía española, el turismo ya representa más de un 15% del PIB y es el segundo sector que más contribuye al empleo por detrás del comercio.. y de intentar “matizar” las inoportunas declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, que lo calificó de “un sector de bajo valor añadido”, con una actividad “estacional y precaria” aunque después la titular de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, saliera en defensa de su negociado y asegurara que se trata de un sector estratégico y fundamental para la reactivación de la economía española.

No sé si van a bastar unas disculpas para que España vuelva a batir récords de llegada de turistas -en 2019 recibimos más de 83 millones de visitantes extranjeros-. Este año nada va a ser igual por las circunstancias sanitarias, de mantener las distancias, etc., pero los empresarios turísticos están haciendo esfuerzos titánicos para “salvar la temporada de verano” y, de momento, no pinta bien. Francia ha recomendado a sus ciudadanos que no viajen al extranjero y que si lo hacen, no vengan a España por sus medidas “contradictorias”.

Y me pregunto yo, ¿cómo convencemos a nuestros vecinos de que no nos merecemos este gobierno y que pueden volver a disfrutar del sol y de las playas españolas?