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Los ricos también pagan

Gema González

No sé si se acordarán de una telenovela mexicana titulada “Los ricos también lloran” que se estrenó en España en los años 80 pero de lo que les voy a hablar me recordaba a esa telenovela porque los ricos en España también pagan y pagarán si sale adelante la última propuesta del líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, de un impuestazo a los ricos de entre un 2 y un 3,5% con el objetivo de recaudar algo más de 11.000 millones.

Cada vez que tiene ocasión, Iglesias emprende su guerra particular contra los grandes patrimonios de más de un millón de euros, contra los Amancio Ortega, Juan Roig y muchos más que sí son ricos y sus fortunas aparecen en la lista de Forbes. Y esta vez, quienes se han pronunciado, no han sido precisamente los millonarios.. sino el gobierno, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que no está muy por la labor de crear un impuesto nuevo, sino más bien de reformar algunos que ya existen como el de Patrimonio.

Lo del impuestazo a los ricos es un tema muy complicado técnicamente empezando por qué entendemos por grandes fortunas.. pero es que ni siquiera dentro del Ejecutivo, hay una voz coordinada en materia fiscal, cada día salen diciendo una cosa y al día siguiente, la contraria. No creo que a estas alturas de la película nadie esté en contra de que la gente tribute de manera justa, pero lo que no se puede hacer es lanzar titulares que llenan las portadas de los principales diarios y algunas bocas que otras sin presentar estudios complementarios sobre la viabilidad de un tributo de esas características.

Muchos expertos ya temen los efectos posibles de llevarse adelante, hablan de deslocalización y de que las grandes fortunas ya tienen otros instrumentos “legales” para pagar menos, incluso marcharse fuera de España. Entonces, sr. Iglesias.. ¿qué pretende conseguir? Me decía el otro día un contertulio que España tenía que empezar a alinearse no con los países del Sur de Europa -con los que siempre suelen asociarnos por cultura e idiosincrasia-, sino con CentroEuropa.. que los inversores tienen que volver a recuperar la confianza en nosotros, que ahora mismo esa confianza está por los suelos y debemos lanzar un mensaje sensato, prudente de hacer las cosas bien o, por lo menos, de intentarlo.