PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El todotrabajo

Rubén Gil

Las grandes empresas tienen cada vez más claro que el teletrabajo será parte del futuro y empiezan a trabajar en consecuencia. La última en dar pasos en esta dirección ha sido Facebook que quiere que en menos de una década la mitad de su plantilla esté teletrabajando.

En España la mayoría de las compañías ha descubierto el teletrabajo desde hace apenas dos meses. A la fuerza ahorcan. Sin embargo este experimento al que nos hemos visto obligados por culpa del confinamiento no está saliendo según lo esperado.

Apunta el Banco de España que hasta un 80% de las empresas han optado por esta fórmula. Sin embargo lejos de aportar beneficios a nuestra conciliación laboral, trabajar desde casa ha sumado según el organismo dos horas más a nuestra jornada de trabajo. Estar en casa la mayor parte del día no debiera supone la obligación de estar disponibles las 24 horas del día. La cultura del presencialismo en la oficina trasladada a nuestros salones.

A esto hay que sumarle la situación excepcional de millones de familias cuyas casas se han convertido al mismo tiempo en improvisadas oficinas y en aulas de colegio con niños a los que hay que ayudar a hacer los deberes o a seguir las clases online mientras nosotros respondemos correos electrónicos, hacemos llamadas o hablamos con nuestro jefe.

Para que el teletrabajo tenga éxito en el futuro es importante establecer ciertos límites y rutinas que lo hagan atractivo. Tener derecho a la desconexión digital es clave para que saber cuál es la línea que separa nuestra vida personal de la laboral. En este sentido urge avanzar hacia la desconexión digital para que la tecnología no pase de ser un buen aliado a convertirse en nuestro peor enemigo.