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Pan y circo

Rubén Gil

Vuelve el fútbol. Será en apenas diez días si el tiempo lo permite y ya con el permiso de la autoridad.

El Gobierno da luz verde a que vuelva la Liga ante el estupor de los que no entienden que, más allá de un deporte y un entretenimiento, detrás de este deporte hay una industria que supone el 1,37% de nuestro PIB y genera 185.000 empleos directos.

Del fútbol no solo vive Messi, que perfectamente podría haber aguantado veinte cuarentenas más con una rebaja de su sueldo sin tener problemas para llegar a fin de mes. El fútbol es también el resto de trabajadores de los clubes, desde el que abre los estadios hasta el que conduce el autobús. Sin olvidar el negocio que genera para los bares, los ingresos publicitarios para televisiones, radios y prensa y el dinero que mueve para el sector de las apuestas.

El balón volverá a rodar como lo ha hecho ya en Alemania y como lo hará unos días después que en España en Italia y en Inglaterra. La maquinaria se pone en marcha como lo van haciendo poco a poco el resto de actividades económicas como el turismo, cuyo regreso parecía también improbable hace apenas dos semanas.

La vuelta del fútbol y de las vacaciones es una buena noticia para un país ávido de normalidad y de distracciones. Lo es para la gente y lo es también para el Gobierno. En momentos de crisis e incertidumbre, al pueblo, pan y circo. Fútbol, turismo… e ingreso mínimo vital