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Toca reabrir la economía 

A partir de este domingo los niños podrán por fin salir a la calle, y mucha gente se pregunta en qué se basa el Gobierno para tomar esta medida si el número de nuevos contagios y fallecidos no termina de bajar de forma significativa e incluso crece ligeramente. Me temo que la respuesta, más allá de sesudos análisis psicológicos y pediátricos, es bastante simple. Se basa en lo mismo que se va a basar para poner fin al confinamiento y reabrir la economía. En que ya toca.

Toca dar un paso al frente nos guste a más o menos para ir recuperando poco a poco la normalidad. El futuro de este país y de millones de empresas y de autónomos está en juego. Por ese motivo, y aunque los datos tampoco acompañaban, se decidió que las actividades no esenciales volvieran a reabrir después de semana Santa.

Toca porque las empresas necesitan ingresar y porque los trabajadores necesitamos cobrar nuestras nóminas para seguir comiendo. No podemos vivir en un ERTE permanente. Toca porque el futuro de muchos negocios está en riesgo si esta situación se prolonga en el tiempo, y por eso desde diversos sectores urgen a establecer un calendario de desescalada para saber cuándo podrán volver a abrir sus puertas. Toca porque el comercio alerta del cierre de uno de cada cinco negocios antes del verano. Y porque las peluquerías avisan de que hay riesgo de que la mitad desaparezcan. Y así en muchos otros.

Toca porque otros países han empezado a dar pasos en esta dirección. Y no solo aquellos que menos casos han tenido como Austria o Dinamarca. Otros como Francia, EEUU y hasta Italia, con cifras de contagios elevadas, ya cuentan con un plan para reabrir su economía.

Toca porque los españoles llevamos más de cuarenta días sufriendo las medidas de confinamiento más restrictivas que ha adoptado cualquier otro país en el mundo. Y toca porque es hora de asumir que vamos a convivir con el maldito virus bastante tiempo y no podemos quedarnos en casa hasta que no haya ningún contagio.

Por eso los que estamos sanos debemos asumir que nos toca volver a poner en marcha el motor de la economía. Es hora de la responsabilidad. De dar un paso adelante y arrimar el hombro para ayudar a este país a salir de la crisis.